Participa en el 1er Concurso de Pintura Interuniversitario | Winsor & Newton. La tematica es La conexión de las tradiciones culturales y las aspiraciones modernas. $23,000 pesos en premios y kits de materiales.
1) Originalidad de la obra
2) Proceso creativo
3) Contenido temático
4) Aplicación y desarrollo de la técnica
La obra presentada al concurso deberá ser original e inédita en toda su forma, así como no haber sido presentado en ningún otro certamen o hecho público (tanto de forma impresa como digital). En caso de que la obra resultara copia en contenido o similitud será descalificada y tendrá que regresar los incentivos que le hayan sido entregados. Todo material de índole pornográfico explícito o que atente contra la dignidad humana, será rechazado del concurso.
Concurso dirigido a estudiantes, con matrícula vigente, de las universidades de arte de las ciudades: Mérida, Hermosillo, Guadalajara, Querétaro, CDMX y Área Metropolitana.
Puedes obtener tu código de registro en la compra de productos Winsor & Newton con los distribuidores participantes. Conócelos en las bases del Concurso.
Se debe enviar en formato JPG, Color RGB, con resolución de 300 PPI y un peso máximo de 5 MB.
A través de esta obra busco mostrar la importancia de seguir preservando la cultura, en donde el tianguis de Balderas se vuelve protagonista por ser un espacio dedicado a las figuras de colección y a algunos juguetes de única edición, que a diferencia de otros, se convierte en un espacio de identidad y creatividad en cada puesto. La riqueza cultural y tradicional que nos ofrece el tianguis en México ha sido parte de la historia durante siglos. Se trata de un espacio capaz de adecuarse a las necesidades modernas que por su belleza cotidiana, su papel fundamental en la economía local mexicana y en la identidad cultural, se ha mantenido hasta nuestros días con muchos de sus coloridos rincones.
Una vialidad, en el centro de Guanajuato, retratando a un turibus de la zona ("Sancho Panza"), dónde por debajo de esta calle, se encuentran los túneles subterráneos utilizados anteriormente por mineros (la vista de la imágen es desde un acceso a estos túneles), y de fondo la basílica de Nuestra señora de Guanajuato. Retratando así el paso de la historia, y la permanencia y apreciación actual del respeto, hacia la cultura. Ahora como punto turístico, e imagen patrimonial, retratada en distintos tipos de arte y artesanías.
En un mundo en el que la tecnología avanza de manera más acelerada que nuestro propio entendimiento de ella y en el que la tradición cultural mexicana se convierte en un producto del mercado, un souvenir de la identidad, es preciso detenerse a observar cómo un mundo hiper-globalizado ha alterado la memoria histórica para convertirla en una herramienta de "marketing", sirviéndose de alegorías folclóricas despojadas de su significado original. La memoria de México se vuelve cada vez más fragmentaría y hay que aprender a leerla sin caer en la distracción de ideologías externas que estilizan nuestra cultura para venderla.
Titulo: El niño que floreció en enero Todos hemos sentido la caminata del tiempo y entre sus pasos la muerte de nuestras etapas vitales; sin embargo, también hay renacimiento: en el corazón de la composición un bebé surge entre los despojos de una piñata destrozada, encarnando a través de su figura, el nacimiento de un ciclo. Su semblante sereno contrasta con los fragmentos dispersos que yacen a su alrededor, restos simbólicos del año que concluye, consumado en los festejos para dar paso a lo nuevo. Mariposas en vuelo circundan la escena, mientras una corona floral adorna al pequeño 'rey' de esta transformación. Estos elementos encarnan la metamorfosis perpetua y la naturaleza renovadora de la primavera. De este modo, la obra celebra la esperanza inherente a todo cambio: tras cada ciclo que muere, nace la oportunidad de reconstruirse, de florecer otra vez, pero ahora, más sabio.
Esta obra muestra la unión simbólica de dos personas; una persona "Muxe" confiada y brillante, enseñando el baile típico de la Guelaguetza a una mujer transgénero, algo insegura, pero que gracias a la calidez y acompañamiento de la situación, se refuerza lo que ambas quieren: aceptarse sin importar lo demás.
Elegí el “cucú” a modo de representación de la perdurabilidad de objetos en el tiempo, en mi familia tiene un impacto muy grande y significativo que evoca la nostalgia. En la época que se adquirió, era un elemento cultural bastante común en las familias mexicanas de esos años, con el paso del tiempo se fue perdiendo esa “costumbre” de tenerlos en los hogares, sin embargo, a pesar de que con el tiempo dejó de funcionar no perdió valor ni importancia, se le dio un valor intangible en la familia, por ello, mi intención es resaltar la trascendencia de elementos que formaron parte de una cultura, y concientizar en una cultura moderna en donde la mayoría de cosas son “desechables” que no necesariamente tienen que cambiar o desaparecer para permanecer en la “modernidad”. Teniendo a consideración dicha trascendencia, la intención es que para nuestras aspiraciones futuras como sociedad seamos conscientes de la importancia de los momentos, personas y objetos, que ese recuerdo nostálgico nos impulse a realizar y apreciar las cosas con estima y valor.
Las chinampas constituyen un método de cultivo prehispánico desarrollado por los mexicas en los lagos de la cuenca de México, particularmente en Xochimilco y Tláhuac. Estas son islas artificiales que flotan sobre cuerpos de agua, donde se cultivan flores, hortalizas y otros productos. Estas islas son elaboradas con lodo del lecho del lago, materiales orgánicos y ramas mezcladas con ahuejotes (Salix bonplandiana), árboles nativos que contribuyen a estabilizar el suelo y mantener la isla firme. Este método no solo optimiza la utilización del agua, sino que también enriquece la fertilidad del suelo y permite una producción agrícola intensiva sin agotar los recursos naturales. Surgen como un testimonio de la tradición agrícola mesoamericana y una respuesta viable a los desafíos contemporáneos de la sostenibilidad. Este sistema de agricultura flotante no solo ha sido un medio eficaz para la producción de alimentos y flores, sino que también persiste como un símbolo de identidad cultural y resistencia sostenible. Las chinampas, reconocidas como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, han facilitado la producción de flores y hortalizas en un ecosistema lacustre, maximizando la utilización del agua y disminuyendo la necesidad de fertilizantes sintéticos. Además, capturan una considerable cantidad de carbono, mejorando la calidad del aire y contribuyendo a la mitigación de las altas temperaturas. En la actualidad, su práctica continúa en Xochimilco, donde los productores locales cultivan especies como cempasúchil, dalias y rosas, aportando significativamente a la economía por la producción pero también por el turismo y el comercio local. Aunado, se han convertido en una fuente de inspiración para proyectos agrícolas en otras regiones del mundo por su sustentabilidad y adaptación al cambio climático.
Raíces en Movimiento Mi obra es un testimonio visual de los sueños que se mueven con el viento, pero cuyas raíces siguen firmes en la memoria y el corazón. Es un homenaje a quienes parten sin olvidar de dónde vienen, llevando consigo su historia como el más preciado equipaje.
Síntesis de la obra: En forma de una pieza plástica y troquelada se esconden los rituales y tradiciones que alguna vez se hallaban en México, desde un Tzompantli hasta la honra a los muertos, mostrando a través de esta industrialización las creencias con las que aún contamos incluso en un pedazo de plástico prefabricado.
Imagen familiar con Zapatista es una representación localista en código de pop art, que pretende dignificar a las comunidades rurales mediante la masificación de su estética y principios. El entorno socio-cultural inmediato construye la realidad de los individuos, su efecto implica su transcendencia de un entorno comunal a nacional. La composición se basa en la reiteración de la importancia de la familia en la creación de dicha identidad y resiliencia, hallando su mayor referente en la mujer Zapatista del EZLN como alternativa de cambio, en contraposición la televisión representa como la cultura de masas pretende homogenizar y subyugar a estas comunidades y su individuos a meros individuos consumo y dejando atrás sus creencias.
El objetivo de esta obra es mostrar cómo se pueden retomar aspectos arquitectónicos del mundo prehispánico y adaptarlos al contexto actual, con el uso de materiales, colores, entorno y ambiente. La arquitectura requiere observar el pasado para poder seguir innovando.
Mi obra consiste en dos personas como personajes principales, una niña y una persona a su lado izquierdo, que aunque no se le aprecia el rostro es su madre, representando esta conexion que tiene con el pasado y el presente, a pesar de vivir en otra época, no se olvida de sus raíces, tambien se puede observar una mochila que lleva la niña, indicando que es el futuro pero tambien el presente de nuestra sociedad, a pesar de la niña pertenecer a una época más actual no se olvida de sus antepasados, es por ello que también está mirando al lado derecho en donde podemos observar pirámides. Del lado izquierdo hay edificios, mostrando como es el paso de los años en nuestro país, sin olvidar nuevamente nuestras raíces y la conexión que tenemos con generaciones pasadas. Ambos personajes van hacia enfrente pero cada uno toma su propio camino, mostrando la conexión qué ambos tienen, y a pesar de ser diferentes amos se relacionan.
"Héroes enmascarados" explora la transformación de la figura del héroe, donde establece un contraste entre la imagen tradicional del luchador qué es un protector de los indefensos ante criaturas amenazantes y su evolución actual que son los super héroes. La tradición de la lucha libre mexicana es cuna de grandes leyendas como Blue Demon, El Santo y Octagón que han dejado una huella imborrable, inspirando a la generación actual de héroes, la esencia de estos personajes persiste de una manera muy arraigada en la cultura ya que esta evolución no ha borrado sus raíces, sino que dio como resultado una gran fusión. Esta pieza representa esta conexión a través de una figura central que combina elementos muy importantes de la lucha libre como lo son las máscaras, la capa y las cuerdas del ring, acompañado de una paleta de colores análogos dándole una estética inspirada en el cyberpunk.
Desde el concepto de las tradiciones culturales y las aspiraciones modernas, "Conversación de sobremesa" describe un momento donde la vida suele sentirse más lenta y disfrutable en contraste con el acelerado estilo de vida actual. Son estas conversaciones que traen recuerdos, momentos y situaciones donde se puede dar tiempo de decir y escuchar conviviendo en ideas y cuerpo; son también estás conversaciones que se tiene con unx mismx para reflexionar, confrontar e incluso reconectar, donde la mortalidad no suele ser un problema o preocupación consciente.
El resultado final es una obra que hace alusión a la reciente tendencia donde muchas personas (incluso extranjeros) utilizan las costumbres y tradiciones mexicanas mas importantes como un medio para resaltar o hasta brincar a la fama en diversas plataformas sociales o de entretenimiento, muchas veces sin saber todo lo que representan las mismas o sin tomarles la consideración y el respeto que merecen. Pero un aspecto bueno ante todo, es que ayuda a difundir estas tradiciones y que de alguna forma no se pierdan con el paso del tiempo y las generaciones.
Esta obra demuestra el proceso que se lleva a cabo en la realización de productos a base de maíz, en este caso la tortilla, manejando en un solo escenario personajes que parten de diferentes épocas realizando diversas labores desde la cosecha del maíz hasta la producción de la misma tortilla, usando elementos que aunque tienen ya un largo tiempo desde que fueron creados se siguen utilizando hoy en día o se han cambiado por alguna herramienta que hace el proceso más sencillo.
Obra: “52 años de tradición” Para esta obra tome como inspiración el “Año nuevo mexica” también conocido como ceremonia del “Fuego nuevo” el cual originalmente llevaba por nombre el Xiuhmolpilli una ceremonia de los mexicas que se celebraba cada 52 años el cual simboliza la renovación del ciclo y la continuidad de la vida”, esta ceremonia es lo primero que aparece en la obra (parte inferior), junto con un “chaman” el cual proyecta una visión en el humo del copal y palo santo en donde están presente elementos populares en nuestra cultura que se integran en un escenario de feria: como nuestra gastronomía representada en los 2 puestos de comida, los voladores de Papantla , un “torito” de fuegos artificiales y un juego típico de feria el “gusanito”, detrás del chaman se encuentra presente una ofrenda de día de muertos.
La obra representa un mercado tradicional mexicano vibrante, lleno de colores, música y vida, donde artesanos exhiben cerámica, textiles bordados y joyería hecha a mano. Gente en huipiles y rebozos recorre los puestos bajo banderines de papel picado. Al fondo, imponentes rascacielos con jardines verticales y paneles solares representan el México moderno, conectados al mercado por un edificio colonial restaurado. La luz del atardecer mezcla cálidos tonos del mercado con los reflejos fríos de la arquitectura futurista.
"Urdiendo Metamorfosis" es una obra que explora la conexión entre la tradición y la evolución de la identidad en la sociedad contemporánea. A través de su composición, representa cómo las raíces mexicanas continúan vigentes, adaptándose y fusionándose con nuevas expresiones de identidad, como el arte Drag. Las Drag Queens han convertido su estética en un espacio de resistencia y creatividad, integrando elementos de la vestimenta tradicional mexicana en sus atuendos. Bordados, textiles típicos, colores vibrantes y símbolos culturales se reinterpretan en el escenario, creando un puente entre el pasado y el presente. De esta manera, la obra sugiere un proceso de construcción y transformación de la identidad, donde la evolución no implica el abandono de las raíces, sino su resignificación. Es en este entrelazado de historia y modernidad donde surge una nueva forma de expresión, reafirmando que la identidad es un tejido en constante metamorfosis.
Representar algo de la danza folclórica es fundamental para las tradiciones mexicanas, ya que estás están representadas por sus colores, movimientos, vestuarios y maquillaje de cada uno de los bailarines. Representar a una bailarina con un reflejo de ella siendo robotizada, interpreta en como las tradiciones permanecerán a lo largo del tiempo y que estarán evolucionando a través de la tecnología; su transformación, al igual que todo lo que nos rodea, estará involucrado en las nuevas técnicas de la inteligencia artificial y la robótica.
Está pieza retrata dos generaciones uniéndose en una misma celebración, el dos de febrero, que, en los últimos años, ha modificado la imagen del niño dios gracias a la variación y diversidad de sus trajes, uno de los más iconicos, los uniformes deportivos; sí bien, puede resultar cuestionable en el imaginario católico, es innegable que de este modo los más jóvenes pueden acercarse a la tradición, puesto qué, al vestir a la figura principal como uno más de ellos, se fomenta el sentido de identidad y pertenencia. En esta pieza, vemos a un joven sosteniendo con mucha devoción al niño que ha vestido igual que él.
La Charrería está dedicada a la cría y el pastoreo del ganado a caballo, dando a relucir habilidades ecuestres como vaqueras, un estilo de vida que significa ser una persona de bien, amante de los animales y apasionado. En esta obra, la tecnología no es vista como amenaza para esta tradición, sino como un aliado que permite seguir dándole relevancia, principalmente ahora que es reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2016, que le lleva a nuevas formas de expresión, sin perder el símbolo de valentía, honor y amor por la tierra. Por ello, la Charrería moderna es un testimonio de que las nuevas tecnologías y la riqueza cultural pueden coexistir.
Desde mi perspectiva la clara conexión entre las tradiciones culturales humanas y las aspiraciones modernas de nuestras sociedades está en el desarrollo, cuidado y protección de nuestra descendencia, más allá de un instinto de preservación biológica, para el ser humano su sangre es sinónimo de su cultura, aspectos tales como la etnia, lengua, cosmovisión, ritos, tradiciones e incluso sincretismos que le otorgan identidad a quienes los comparten, serán también la cuna de los recién nacidos en cualquier parte de la Tierra dado que cada lugar habitado lleva consigo historia. El papel de las aspiraciones modernas muy probablemente esté atorado en las doctrinas sociales del siglo XIX, sin embargo la única aspiración que que me parece ha sido, es y será siempre vigente es la de abrazar y preservar la vida que nos queda, vida que en realidad no es la propia sino de quienes recién toman sus primeros pasos dentro de un camino que a pesar de ya haber sido recorrido por innumerables generaciones, siempre está abierto a la posibilidad de encontrar nuevas rutas que nutrirán nuestra manera de comprender el mundo y a nosotros como parte del mismo.
Síntesis. Un triste Día de Muertos es una obra que nos habla acerca de la conexión entre esta tradición cultural con la aspiración moderna del internet, en donde en vez de celebrar como antes y apegándonos al verdadero significado de lo que es esta celebración preferimos demostrar nuestra falsa celebración en las redes sociales, sin tomar en cuenta realmente la profundidad y significancia de este día, volviéndose algo más importante para mostrar en redes que para celebrar a nuestros seres queridos fallecidos.
"¿Qué es lo primero que pienso cuando dicen tradición? Definitivamente son colores, quizá demasiados, de esos que te hacen pensar en comida, risas, familia y te llenan el corazón.... Las tradiciones no mueren, aunque de muertos hablemos, solo se van vistiendo de la actualidad. Igual que tú, ya no usas esa playera vieja, a pesar de lo mucho que te gustaba, ¿o sí?"
Esta obra quise llevarla acorde a un aspecto músical debido a que es una presencia muy importante en mi vida y una gran herramienta para inspirarme. Representa la evolución especificamente del piano desde el primer diseño que está colocado en el mayor tamaño color naranja partiendo en seguida con los siguientes ejemplos de distintos modelos que se ha llevado a través del tiempo llegando a la actualidad con un pequeño dispositivo móvil, demostrando la facilidad con la que el mundo ha realizado la manera de inventar nuevas formas de crear y por supuesto de innovar provocando en esto siempre atención de las personas a lo que quise mostrar con ojos alrededor ya que nunca dejaremos de conmovernos con algo tan chico y grande a la vez sobre todo compartiendo algo universal como la música.
Ofrenda de ausencias presentes una obra que plasma la inseguridad en México, con personas desparecidas cada día, secuestradas, asesinadas, el miedo de saber si regresaras a casa o tu foto estará en un cartel con la leyenda ¿Le has visto?, una lucha de sobrevivir día a día, sumado a esto, nuestras tradiciones de honrar, ofrendar y recordar a aquellos que nos hacen falta como símbolo de que no hemos olvidado.
Corpus Urbano recupera la tradición del Día de Viejos de Corpus, una celebración ancestral que tiene lugar en el pueblo mexiquense de Temascalcingo, de donde soy originario. Vinculándola con el presente a través de una reflexión sobre la migración y la pérdida de identidad cultural en el tránsito urbano. Muchas de las máscaras de Viejos de Corpus son elaboradas por artesanos de los barrios de La Magdalena y Maró, quienes constituyen una parte significativa de la fuerza laboral que migra a la Ciudad de México en busca de mejores oportunidades. Mi obra emerge de la observación de cómo cada individuo que transita a diario en el transporte público lleva consigo una herencia cultural inalienable, la cual, sin embargo, se uniformiza en la monotonía del tránsito urbano, diluyéndose en el flujo constante de cuerpos que habitan la capital. Dicha tradición Mazahua-Otomí es una festividad honra a la naturaleza, agradeciendo las cosechas del año anterior mientras se implora al dios Tláloc por lluvias propicias para asegurar la bonanza del ciclo venidero. El ritual consiste en una danza comunitaria en la que los participantes, ataviados como viejos, recorren los barrios portando máscaras talladas en madera o corteza de maguey, con barbas de ixtle y vestimentas hechas de retazos tejidos. Este acto simbólico de ofrecer cuerpos envejecidos y desgastados mediante la danza genera un proceso catártico de renovación, donde la evocación de la lluvia es vista como el fruto tangible de este sacrificio ritual. Esta tradición, en su esencia, guarda paralelismos con las celebraciones del año nuevo en diversas culturas, además de estar atravesada por un sincretismo con la festividad católica de Corpus Christi, donde se conmemora la eucaristía, el cuerpo y la sangre de Cristo. En ese cruce simbólico, el sacrificio para asegurar la bonanza de la tierra se enlaza con el sacrificio de Cristo por la redención de su pueblo. Mi pieza se inserta en la concepción heideggeriana de la obra de arte, donde esta tiene la capacidad de desvelar una realidad que, aunque latente, permanece oculta en la experiencia cotidiana. Heidegger sostiene que el arte abre un ámbito de verdad al hacer presente lo que no es evidente, permitiendo su transmisión a través de la obra concretada.
La obra refleja como todos los días caminamos por la calle, y a nuestro alrededor hay elementos culturales que de forma sutil van formando nuestra forma de pensar y crear. La casa retratada es una obra realizada por el arquitecto Juan O' Gorman. Un arquitecto famoso y distinguido por reflejar la cultura mexicana en sus diseños. Constantemente en trayectos del día a día pasaba enfrente de esa casa y de forma sutil fue encaminando mi forma de pensar y percibir el espacio. Es así como caminar por mi historia modificó mi forma de pensar y posteriormente de proyectar.
A la izquierda, el imponente observatorio maya de Chichén Itzá, símbolo de una de las culturas predecesoras que sentaron las bases del estudio astronómico y del universo, envuelto en tonos cálidos que evocan la riqueza de lo antiguo. A la derecha, el Gran Telescopio Milimétrico en Puebla, uno de los telescopios más avanzados del país y del continente, representando la modernidad en tonos fríos que transmiten innovación y futuro. En el centro, una mujer indígena extiende su brazo izquierdo hacia el cielo, simbolizando la conexión con el conocimiento ancestral, mientras acompaña a otra mujer que, con la modernidad al alcance de su mano, explora e investiga aquello que antes solo se podía soñar.
Esta pieza representa el pasado y el futuro, unido por una trenza, la religión la cual a perdurado, en especial la fe por la virgen de Guadalupe, la cual constantemente varía mucho como la representan, pues siempre suele ser colorida y más ahora ya qué esta imagen se mezcla con la moda y la creencia
“Venus Transcultural” “Venus Transcultural” es un diálogo visual entre el pasado y el presente, entre lo ancestral y lo contemporáneo. La figura central, una Venus trans, encarna la evolución de la identidad y la cultura a lo largo del tiempo. Su cuerpo desnudo, lejos de ser una forma estática, es un territorio en el que convergen siglos de historia, marcados por manchas que evocan los patrones y símbolos de diversas tradiciones. Estas huellas en la piel funcionan como testigos de un linaje cultural que, en lugar de desvanecerse, se transforma y sobrevive en nuevas manifestaciones. Desde la prehistoria, las Venus han sido representaciones de la creación, de la fertilidad, del origen mismo de la humanidad. Sin embargo, esta Venus moderna rompe con la visión binaria del cuerpo y la feminidad. Su presencia desafía la idea de una única identidad heredada y, en cambio, propone una figura que integra la pluralidad de géneros y culturas. En ella resuena la fuerza de lo sagrado, pero también la disrupción de lo establecido, revelando cómo lo que consideramos tradición nunca ha sido estático, sino un proceso en constante movimiento. El círculo que rodea su cabeza, similar a los tocados festivos de la Guelaguetza o a los halos dorados del arte sacro, refuerza su trascendencia. Es un símbolo de conexión entre el tiempo cíclico de las civilizaciones antiguas y el vértigo de la modernidad. Aquí, lo ancestral y lo digital, lo mitológico y lo tecnológico, no se excluyen, sino que conviven en un mismo cuerpo, en un mismo ser. “Venus Transcultural” no es solo un reflejo del choque entre tradición y modernidad, sino una reconciliación de ambas. Es una declaración de que la identidad, la cultura y la historia no son opuestas al cambio, sino que se nutren de él. Esta Venus no solo pertenece al pasado ni solo al futuro: es un puente entre ambos, una nueva deidad que desafía los límites y expande la posibilidad de lo humano.
Una reinterpretación del martirio de San Bartolomé, a quien despellejaron, a la manera de poster de una película slasher de los 80's. En estas películas se puede leer un subtexto de angustia juvenil, que he decidido representar, en relación a la piel, como una liberación de su sexualidad. Una dualidad entre las problemáticas modernas como salir del clóset, y su relación a personajes clásicos usados como lecciones de fe como los mártires de la iglesia católica.
CON ESTE TRABAJO QUISE DESCRIBIR EN FUTURO DONDE EL SER MUJER NO ES SINÓNIMO DE RIVALIDAD, ES UN LUGAR DONDE PODEMOS CONVIVIR Y APOYARNOS MUTUAMENTE. PARA EXISTIR DEBEMOS DE APRENDER A CONVIVIR Y ENTRELAZAR NUESTRAS DISTINTAS FUERZAS PARA CREAR COSAS MÁS GRANDES QUE NOSOTROS MISMO COMO INDIVIDUOS, EL TOMAR NUESTRAS FORTALEZAS, TRISTEZAS Y DIFERENCIAS PARA TRENZARSE Y CONSTRUIR UN FUTURO.
Las modificaciones corporales( como tatuajes, perforaciones y escarificaciones)han sido una practica realizada recurrentemente desde la época prehispánica, estas eran símbolo de riqueza, un gran estatus y conexión con la divinidad. Actualmente son estas practica aun se realizan, sin embargo han pasado ha tener un estigma social, siendo muchas veces rechazadas y vistas desde el prejuicio, sin embargo mantienen una conexión con nuestra tradiciones culturales y raíces, forman parte de la identidad y nos conectan con nuestro pasado e historia
La pintura muestra una escena vibrante y llena de acción, donde dos guerreros, uno águila y otro jaguar, se enfrentan en un ring de lucha libre. El águila y el jaguar son símbolos poderosos en la cultura mexica, su enfrentamiento y vestimenta en el ring representa la trascendencia entre dos épocas distintas, donde lo que era un espectáculo de entrenamiento militar para combate en el imperio mexica paso a ser un espectáculo tradicional de la cultura mexicana. Además es visible la presencia de iconos de la lucha libre mexicana, los cuales se encuentran disfrutando del enfrentamiento de sus antepasados desde las tribunas como símbolo de homenaje y respeto de leyenda a leyenda al esfuerzo y poder de los guerreros mexicanos.
"Entre mi nostalgia" representa aquel sincretismo cultural entre el Día de Muertos, la tradición que trasciende a través del cuerpo y el recuerdo junto con la subcultura gótica que funge como una expresión artística y personal basada en la fascinación por lo macabro y lo oscuro. Esta tradición, siendo evidencia de la mexicanidad antigua y actual, no está exenta de implementaciones modernas, una de ellas puesta por las juventudes, cuya búsqueda por su propia identidad lleva consigo la herencia de sus antepasados, con ellos sus costumbres y creencias más arraigadas, para unir su propia expresión personal con su tradición. El culto a nuestros muertos junto a aquella romantización de la eternidad, la melancolía y la fascinación por elementos fúnebres, así como alegres, dignos de una fiesta eternamente nostálgica y jovial, son parte de esta obra.
"Entre dioses y tecnología" es una obra que retrata a Tlaloc "el dios de la lluvia" en una situación cotidiana, mientras él está reposando en un sillón, manda al cielo un gran y estridente rayo, esto por una broma al o la espectadora, quien sostiene un celular que muestra el clima de la Ciudad de México, 25 grados, un día soleado, pero esto esta muy alejado a la realidad que esta pasando detrás de la ventana. La relación que tenemos con las tradiciones culturales, a veces son así, surgen del humor. En este caso, Tlaloc una gran figura de nuestras tradiciones culturales, que poco o mucho se habla de ello (depende del contexto), me hace pensar en lo importante que es traer figuras y símbolos como ellos a nuestra cotidianidad, manteniendo su importancia como dioses pero también generando vínculos mucho más terrenales; recordando las raíces y generando así mejores y más fuertes aspiraciones modernas, donde se ve envuelta la tecnología, manteniendo el humor que tanto caracteriza a los y las mexicanas.
El godete es aquella herramienta que nos sirve para expresar todo lo que pensamos o deseamos, sin embargo, actualmente hay personas que buscan al godete como una fuente de ingresos rapidos, poder o por vivir una vida "extrabagante" con la excusa de ser artista para poder hacer lo que se les plasca. Muchos desean tocar tan si quiera el godete con la esperanza de poder aprovecharse de un legado historico y cultural para usarlo de mala manera. Solo aquellos que den su corazon al godete podran tomarlo puesto que solo se podra estar dispuesto a compartir como es que la pintura solloza
En esta pintura pretendo capturar la esencia del carnaval de primavera de mi colonia. A través de la representación de los "huehuenches", busco plasmar la vitalidad de una tradición que se reinventa año tras año, donde la música de sonidero y las noches se entrelazan con los trajes tradicionales (y otros no tan tradicionales) ,creando un diálogo entre el pasado y el presente.
En primera instancia quise hacer visible el concepto del pulque, es por eso que puse en primer plano al típico jarrito sirviéndolo sobre la taza, ambas de barro, pues considero que es una tradición cultural importante que debe darse a conocer, ya que es una bebida que remonta de nuestras raíces prehispánicas y fue considerada sagrada. Después, también quise representar como es que ha prevalecido, atravesando por muchas dificultades, como lo fue, la llegada de los españoles, o que siglos más tarde se haría una campaña de desprestigio, para que se dejara de consumir, es por eso que, a un lado agregué la copa derramada, proclamando su "victoria" por sobre otras bebidas. Otro punto importante es que preferí añadir un "curado de fresa" que vendría siendo un pulque endulzado con frutas y otros ingredientes, algo así como un pulque moderno. Finalmente, cabe mencionar que, la mano que sostiene la taza a la que se está sirviendo es de una mujer, atribuyendo el significado de que es una bebida que cualquier persona puede disfrutar, ya sean hombres, mujeres, adultos jovenes o mayores.